Huerta de la Obispalía ya vive sus esperadas Fiestas de agosto, unos días en los que tanto los vecinos como las familias visitantes se reúnen para disfrutar de una programación pensada para todas las edades y en la que no faltan el deporte, los juegos, la música, la gastronomía y, sobre todo, las ganas de compartir y celebrar juntos.
Las fiestas arrancaron el lunes 10 de agosto con el engalanamiento de las calles y un torneo de pádel, dando el pistoletazo de salida a una semana en la que el municipio conquense volverá a llenarse de ambiente. El martes, los más pequeños fueron protagonistas con un concurso de dibujo, antes de disfrutar del espectáculo de telas aéreas de la mano de “Arrojáte Cuenca”.
La programación continúa con una de las jornadas más especiales de la semana. Este miércoles 12 de agosto, la localidad acoge una gymkana y guerra de agua para combatir las altas temperaturas, mientras que por la tarde los vecinos podrán participar en una actividad de observación del eclipse solar, organizada junto al Ayuntamiento.
El jueves llegará cargado de propuestas: un taller de pintura para adultos, el sorteo de juegos de mesa y un torneo de fútbol darán paso a una noche que promete alargar la fiesta hasta bien entrada la madrugada. La cena hot dog, seguida de una sesión con DJ Tyson y una fiesta temática pirata, que pondrá música y diversión a la noche.
El viernes 14 será otro de los días grandes de estas fiestas, con una carrera de bicis, el tradicional juego del huevo, tiro al plato y una de las propuestas gastronómicas más esperadas: las gachas. La jornada concluirá con la actuación del Cuarteto Amanecer y discoteca móvil.
El fin de semana mantendrá el ritmo, el sábado 15 comenzará con la tradicional misa y caridad, seguida de una comida de migas. Por la tarde habrá un tardeo con DJ Tyson y toro mecánico, mientras que por la noche el concurso de disfraces y la entrega de premios darán paso a la actuación de la Orquesta Sensaciones.
Las fiestas pondrán el broche final el domingo 16 con colchonetas para los más pequeños y un concurso de tortillas que servirá para despedir estos días de convivencia y celebración que convierten cada rincón de la localidad en un punto de encuentro y que mantienen vivo, un año más, el espíritu de El Candil.







