Javier lleva más de 20 años compitiendo y ahora comparte su afición con Sara, de 16 años. Juntos han conseguido proclamarse campeones de España en la categoría T8.
La pasión por el motor ha acompañado a Javier Espada durante más de dos décadas. Ahora, además, tiene un motivo más para seguir compitiendo: compartir esa afición con su hija Sara, de 16 años. Padre e hija han formado equipo esta temporada y han conseguido proclamarse campeones de España de Rallyes Todoterreno en la categoría T8.
Sara ha crecido vinculada al mundo del motor. Desde que nació ha acompañado a su padre a las competiciones y, fuera de las pruebas, ambos también aprovechaban los fines de semana para salir a disfrutar de esta afición. Con el paso del tiempo, lo que hasta entonces había sido una pasión compartida se convirtió en un proyecto deportivo en el que los dos participan activamente.
El campeonato estaba compuesto inicialmente por siete pruebas, aunque finalmente Javier y Sara disputaron cinco. Su regularidad les permitió conseguir el título nacional, después de sumar tres primeros puestos y dos segundos. Unos resultados que les dieron los puntos necesarios para proclamarse campeones de España.
Sin embargo, para Javier, el mayor premio va mucho más allá de los resultados. «Para mí es una cosa muy grande porque comparto mucho tiempo», explica. La experiencia no se limita a los días de competición. También implica preparar los viajes, hacer las maletas y organizar cada fin de semana. Una dedicación que le permite pasar mucho tiempo con su hija, algo que valora especialmente.
En esta aventura, el apoyo familiar también ha sido fundamental. «Sin el apoyo de mi familia no hubiéramos podido llegar a esto», reconoce Javier, que asegura que sus familiares están muy ilusionados con esta nueva etapa deportiva.
Y parece que esta historia sobre ruedas no ha hecho más que empezar. «Queremos seguir compitiendo, ella está muy ilusionada también», afirma. Aunque Sara está a punto de afrontar un nuevo desafío por su cuenta.
Hace aproximadamente un mes y medio, la joven participó en una selección de pilotos de Castilla-La Mancha dirigida a chicas de entre 14 y 18 años. Como premio, consiguió la oportunidad de disputar una carrera en MotorLand Aragón, en Alcañiz, los próximos 7 y 8 de noviembre. Será su primera competición en solitario.
Hasta ahora, padre e hija han compartido vehículo en las pruebas. En esta nueva etapa, Sara tendrá la oportunidad de competir por su cuenta y Javier cambiará su papel de compañero por el de entrenador. Una nueva experiencia para ambos que les permitirá seguir disfrutando de una pasión que, además de llevarles a lo más alto del campeonato nacional, les ha unido todavía más.







