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17/09/2026
Foto de archivo del concurso de pintura

Beteta reivindica el legado de Juan Bautista Martínez del Mazo con un espacio museo vivo y en constante renovación

El municipio conquense de Beteta ha encontrado en la cultura una herramienta para dinamizar el territorio, fortalecer su identidad y atraer a los visitantes. Lo ha hecho a través del nuevo Espacio-Museo de Juan Bautista Martínez del Mazo, un proyecto impulsado desde el Ayuntamiento que busca poner en valor la figura de uno de los grandes pintores del Barroco español, discípulo y yerno del pintor Diego Velázquez.

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El museo, ubicado en el mismo edificio que alberga la oficina de turismo municipal, nace con una doble vocación: recuperar la memoria artística de Juan Bautista Martínez del Mazo y convertirse en un espacio cultural dinámico para vecinos y visitantes.  

La idea comenzó a tomar forma tras una visita a Madrid. Así lo explica el alcalde de Beteta, Manuel Vega, quien recuerda cómo surgió la reflexión que terminó impulsando el proyecto: “Después de estar en una exposición destinada a Velázquez pensamos: ¿por qué Juan Bautista Martínez del Mazo no puede tener su museo?”. A partir de esa pregunta, el Ayuntamiento comenzó a trabajar con los recursos disponibles y con una intención clara, darle el valor y el reconocimiento que merece un autor ligado a Beteta.

El resultado ha superado todas las expectativas iniciales, además la respuesta del pueblo fue inmediata y masiva. “La aceptación fue grandiosa, hubo muchísima expectación el día de la inauguración”, asegura. De hecho, la afluencia de público fue tan elevada que el auditorio del museo se quedó pequeño durante el acto inaugural.  

El nuevo espacio cultural no solo busca preservar el legado histórico de Martínez del Mazo, sino convertirse en un reclamo turístico permanente para la Serranía de Cuenca. El museo forma parte de una estrategia de dinamización cultural impulsada íntegramente desde el Ayuntamiento, con apoyo de subvenciones procedentes del Ministerio para el Reto Demográfico y programas vinculados a la repoblación rural.

“El compromiso al final es del pueblo y de la visión que se le dé a la cultura”, destaca Manuel Vega, quien considera que este tipo de proyectos son fundamentales para municipios pequeños que buscan generar actividad y oportunidades a través del patrimonio.

Además de la exposición dedicada al pintor barroco, el espacio ha sido concebido como un centro cultural abierto y en continua transformación. Cuenta con varias salas destinadas a exposiciones temporales y talleres, con el objetivo de ofrecer nuevos contenidos de manera constante.  

Una de las iniciativas más destacadas es el concurso de pintura vinculado a las Jornadas Juan Bautista Martínez del Mazo, que se celebran el primer fin de semana de julio. Este año, el evento contará con puestos de artesanía —ya hay entre 14 y 15 confirmados—, música en directo y talleres pensados para que vecinos y visitantes disfruten de una experiencia cultural completa.

Las obras ganadoras del certamen pasan a formar parte del propio museo. De hecho, una de las condiciones del concurso es que las piezas premiadas permanezcan en Beteta, integrándose en la colección del centro y ocupando las salas superiores destinadas a exposiciones temporales.

La intención, explica el alcalde, es “renovarlo constantemente y ofrecer nuevas exposiciones”. El modelo está funcionando: el Ayuntamiento lanzó una convocatoria abierta para artistas interesados en exponer y la demanda ha sido tan elevada que la programación durante los próximos meses ya está completa.

Pese al éxito inicial, desde el consistorio reconocen que uno de los grandes desafíos será mantener viva la programación cultural ya que en estas localidades los medios son limitados. Aun así, el objetivo es consolidar el museo como un proyecto estable y duradero.

El alcalde espera que se mantenga en el tiempo y que las personas que entren en el Ayuntamiento continúen esta labor y sigan priorizando la cultura.

Con este nuevo espacio, Beteta demuestra cómo un pequeño municipio puede convertir el patrimonio cultural en motor de identidad, actividad y proyección turística, reivindicando además la figura de un artista que durante siglos quedó eclipsado por la sombra de Velázquez.

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