Es un día histórico para la sanidad en Cuenca. El Hospital Universitario de Cuenca ha comenzado hoy a impartir las primeras sesiones de radioterapia oncológica, saldando así una deuda histórica con la provincia. Con el visto bueno del Consejo de Seguridad Nuclear ya en la mano, tres pacientes han sido los primeros en recibir tratamiento en su propia tierra, evitando los hasta ahora inevitables desplazamientos a otras ciudades.
Este hito supone la culminación de un proceso que arrancó en 2015 tras años de parálisis en las obras del nuevo hospital. El Gobierno de Castilla-La Mancha ha invertido más de 7 millones de euros en una dotación tecnológica de vanguardia que garantiza que el 95% de los tratamientos de alta precisión puedan realizarse sin salir de Cuenca.
El nuevo servicio de Oncología Radioterápica no es solo un anexo al hospital; es un área de 1.600 metros cuadrados diseñada específicamente para la comodidad del paciente. Ubicada en el nivel 1 y con acceso directo desde el vestíbulo principal, la unidad cuenta con:
- Acelerador Lineal de última generación: Capaz de ofrecer técnicas de alta precisión.
- Búnkeres gemelos: Uno en funcionamiento y otro de reserva para futuras ampliaciones.
- TC de simulación: Un equipo clave que ya venía reforzando el área de radiodiagnóstico.
Detrás de la tecnología hay un equipo multidisciplinar formado por cuatro radiofísicos, tres oncólogos radioterapeutas y personal especializado de enfermería y técnicos (17 profesionales en total). Se calcula que entre 350 y 400 pacientes al año se beneficiarán de esta unidad, lo que supone un alivio drástico tanto físico como emocional para las familias que ya no tendrán que afrontar largos viajes por carretera en momentos de gran vulnerabilidad.
Con esta puesta en marcha, Cuenca se integra plenamente en la red de equidad oncológica regional, reforzando el compromiso de que el código postal no determine la calidad o la cercanía del tratamiento contra el cáncer.








