Dada la estrecha relación que mantiene la comarca con Solán de Cabras, que no olvidemos que se sitúa en la localidad de Beteta, teniendo que atravesar la de Puente de Vadillos para su llegada, hubo una bebida que caló de lleno tanto en la comarca como en general a una generación; el biosolán (también conocido menos comúnmente como multi frutas). Es por ello, que probablemente el mayor `nicho de mercado´ y en general de `adeptos´ a esta bebida, se encuentre en Cuenca.
Muchos de estos consumidores, no han sabido ni siquiera definir el sabor real de esta bebida, que dentro de su particularidad de ser un zumo (de diferentes sabores), sin acabar de serlo (es un agua sin gas como tal), fue ganando tanto detractores como fieles seguidores con el paso del tiempo.
Un producto que comenzó a fabricarse en los 90 y que a partir de 2011, cayó en manos del Grupo Mahou-San Miguel. La noticia saltaba, cuando primero Voces de Cuenca y más tarde, desde el propio Grupo se confirmaba, lo que era la crónica muerte de anunciada. Ya que primero, se retiraría del mercado una vez agotadas existencias, para más tarde, dejar de fabricarse. Bien es cierto, que desde el pasado mayo, Solán de Cabras ya tenía una decisión tomada en firme acerca del futuro de la bebida.
Bien es verdad, que en muchos establecimientos de la comarca y de la provincia de Cuenca en general, todavía se puede encontrar, aunque cada vez es más difícil hacerlo. Es por ello, que con su retirada del mercado, se `cierra un ciclo´, ya no solo en la marca, sino también de una época, ya que no hay que obviar, que es parte de Solán de Cabras, siendo uno de las apuestas más fuertes que realizó el grupo en los últimos tiempos.








