Talayuelas volvió a vibrar el pasado fin de semana con las fiestas en honor a San Sebastián. De esta manera, la localidad de la Serranía Baja vivió `sus días grandes´ con mucho apego y entusiasmo a pesar de que el tiempo no acompañó del todo.
Tras un fin de semana con diferentes actuaciones musicales, el lunes día 20 de enero, tendría lugar el `Día de San Sebastián´, que por otra parte, es el día grande de las fiestas.
La jornada dio el pistoletazo de salida con el repique de campanas al mediodía con el posterior traslado en romería de la imagen de San Sebastián hasta su ermita, donde se celebró la Santa Misa. Tras la ceremonia religiosa, se llevó a cabo la bendición y reparto de la tradicional caridad, un momento emblemático para vecinos y visitantes.
Por la tarde, la imagen del santo regresará al templo parroquial al atardecer donde la música tomó el relevo con el gran baile de San Sebastián. Por su parte, el día 21, más conocido como `San Sebastianete´, donde la lluvia fue protagonista, también tuvieron lugar numerosos actos, como la misa solemne, la procesión y otras actuaciones musicales por la tarde.
Orígenes de San Sebastián
Esta fiesta que es todo un símbolo de la localidad, va más allá de lo que es el propio día de San Sebastián. La fiesta arranca el día de Reyes, cuando se saca del puchero´ los nombres de los que formarán los `Caridaderos´ de ese año, que por otra parte, serán los grandes encargados de preparar las fiestas. Salen 20 nombres con tres suplentes y se hace de manera aleatoria. Su principal función es la de elaborar y costear la caridad del Día de San Sebastián. Se trata de un pan que se reparte el día 20 de enero, junto con el vino y la sardina de cuba. Además, su función tiene la de trasladar el Santo a la iglesia y de la procesión del día de Sebastianete, así como vestir al santo con las flores pertinentes.
Sin duda alguna, una fiestas que se ha convertido en un símbolo de la localidad y que tiene una intra historia mucho más grande de lo que puede parecer.








