Participaba un año más el Serranía FC en el clásico Torneo de Navidad FS `Joaquín Caparrós´, con el objetivo principal de seguir tocando balón durante estos meses y que no pasen muchas semanas sin tener contacto con la pelota hasta la vuelta del parón.
El caprichoso sorteo quiso que fueran los encargados de inaugurar el torneo el jueves a partir de las 17:00 horas. En frente, un Motilla CF que partía como un equipo con un gran poderío físico, que a la postre terminó siendo determinante.
La realidad es que el partido no tuvo mucho ritmo en líneas generales, por lo menos en la primera mitad, donde el Serranía al igual que durante la gran mayoría del encuentro, tuvo el control del balón, pero sin acabar de encontrar los espacios y tampoco estando muy acertados en los metros finales.
Se adelantaría el equipo motillano, que supo usar a la perfección sus dos grandes armas: los disparos desde lejos y las salidas en velocidad a la contra. En una de esas, pondría el 1-0. A pesar de que Vitin haría el empate de penalti, tras un claro derribo a Caracena, los motillanos volvieron a morder en una nueva contra. Más tarde, Caracena volvió a poner las tablas con una inteligente definición.
Tras el entretiempo, dos zarpazos de los motillanos, hicieron que el encuentro se desequilibrara por 4-2. Conviene destacar un buen tanto de falta. Aún así, con un Serranía mermado, ya que algunos de sus jugadores estaban tocados por diferentes acciones, llegaría el 4-3 en una bonita acción de combinación. En este sentido, hubo varias ocasiones, en botas de Vitin, Caracena, Mariete y David, pero que no terminaron de ser convertidas en ese necesario gol.
Con el Serranía poniendo toda la `carne en el asador´ con el portero jugador, el club de la Manchuela supo aguantar y defender a las mil maravillas el portero jugador adelantando líneas, para poner el definitivo 6-3.
Un resultado que deja apeado al equipo serrano de la competición y que manda a los muchachos de vacaciones durante algo más de una semana, que será cuando vuelvan a los entrenamientos. Momento de recargar pilas de cara a lo que se viene por delante.








