Este jueves 5 de diciembre, no es un jueves cualquiera ni para la UB Conquense, ni para Marcos Recuenco. El cuadro blanquinegro recibirá a la Real Sociedad en 2ª Ronda de Copa del Rey, en un choque donde pase lo que pase, será histórico.

En lo que respecta a Recuenco, el defensor con raíces en Arcas y Lagunaseca, pasará de recorrer los campos de CLM en ese llamado `fútbol de barro´ a defender a jugadores de talla mundial como Oyarzábal, Zubimendi o Brais Méndez.
Sin duda alguna, un premio a la carrera de Recuenco, que no ha parado de picar piedra. Desde las primeras patadas al balón en el campo de fútbol de Arcas o esos veranos en Lagunaseca, para dar el paso a la EMF Cuenca, donde comenzó a asentarse como futbolista.
No tardaría en llamar la atención de todo un Albacete Balompié, donde `creció´ como futbolista, pero también como persona. Ahí daría el paso a juvenil, donde rendiría a un gran nivel, siendo pieza clave en División de Honor.
Tras finalizar su época en tierras albaceteñas, el CD Quintanar del Rey, de la mano de varios técnicos que lo conocían de su pasado por Albacete, cuajaría unas excelentes temporadas, donde disfrutaría varios playoff de ascenso a Segunda RFEF. Tras ello, volvería a casa la pasada temporada, para defender los colores del equipo de su provincia, de su ciudad. Con él, ha conseguido un ansiado ascenso a Segunda RFEF, además de acceder a la 2ª Ronda de Copa del Rey.
Experiencia en Copa
No será la primera que el bueno de Marcos se enfrenta cara a cara a jugadores de talla mundial, ya que anteriormente en su época en Quintanar del Rey, se vería las caras con todo un histórico como el Sporting de Gijón, así como un equipo Champions como el Girona. A pesar de caer eliminados en ambos encuentros, los verdiblancos pusieron en `jaque´ a los dos potentes equipos. Quizá a la tercera, vaya la vencida.
Premio más que merecido a uno de los nuestros, que ha sabido esperar su momento a base de trabajo y esfuerzo, todo ello en silencio y sin una palabra más alta que otra, teniendo su merecida recompensa, en un día en el que le deseamos lo mejor y en el que por consiguiente, sentimos orgullo de vernos representados.








