Hace unos meses, al poco de arrancar este 2026, contábamos la complicado situación que vivía Villanueva de Alcorón. Y es que el municipio ubicado en Guadalajara, en pleno Alto Tajo, estuvo cerca de que uno de sus mayores servicios y más usados como es el cajero automático, desapareciese. De hecho, fueron varios los días que estuvo desconectado.
Hace tres años, gracias a una serie de ayudas LEADER, teniendo como apoyo al Grupo de Desarrollo Rural de Molina de Aragón, se pudo llevar a cabo la creación de esta infraestructura. Todo ello mediante un convenio, en el que el Ayuntamiento de la localidad, corría con los gastos de mantenimiento de dicho cajero (luz, conexión a internet…).
Tras ello, las exigencias al ayuntamiento de la localidad, eran que sumiese el coste de mantenerlo operativo. Un coste que ronda los 6000€ de inversión. Es por ello, que `Fausti´ como se conoce al alcalde de la población, confesaba apenado que «para un pueblo tan pequeño es inviable esta inversión. A ella además se le sumaría el mantenimiento. Nos vamos a unas cifras que no podemos soportar».
Después de vivir días claramente dramáticos, se ha terminado llegando a un buen puerto, ya que prevalecerá el acuerdo, que persistía anteriormente, con la Diputación de Guadalajara, anunciando que se hace cargo de este mantenimiento. Un hecho, que se ha confirmado, mediante un escrito, firmado y autorizado por el propio presidente de la diputación, José Luis Vega.
Por otro lado, el ayuntamiento de Villanueva, correrá con los gastos corrientes (acometida de luz y suministro, limpieza y acceso al mismo…). Asimismo, la duración del mismo, según el escrito, se mantiene hasta el 31 de diciembre de 2027,
Asimismo, destacamos el esfuerzo inconmensurable, por parte de Fausti, para que se haya mantenido este servicio, que es esencial para la Comarca, ya que únicamente Ibercaja presta un día servicio en la localidad, mientras que La Caixa acude con una oficina móvil cada dos semanas.
De esta manera, se vuelve a demostrar, que peleando y luchando, se consiguen las cosas y se llega a buen puerto, con la palabra y el entendimiento como bandera.






