DESCUBRE LO QUE ESCONDE LA ESPAÑA VACIADA

08/10/2026
Foto en la Plaza de Toros de Cuenca

Territorio Celtibérico vivió desde dentro una noche de emoción, nervios y pasión en el Concurso de Recortes en Cuenca

Hay jornadas que se viven de una manera completamente diferente cuando uno tiene la oportunidad de conocerlas desde dentro. Y la noche del pasado 21 de agosto fue, sin duda, una de ellas para el equipo de Territorio Celtibérico. La Plaza de Toros de Cuenca acogía el Concurso Goyesco de Recortadores de la Feria de San Julián 2026; una cita que terminó colgando el cartel de «no hay billetes» y que reunió a doce especialistas del noble arte `toreo a cuerpo limpio´.

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Pero nuestra jornada comenzó mucho antes de que los recortadores saltaran al ruedo

Desde los primeros momentos, en la entrada de los participantes junto a familiares y amigos, ya podía percibirse que aquella no iba a ser una noche cualquiera. Los nervios estaban a flor de piel. Cada recortador los afrontaba a su manera: algunos con una concentración absoluta, otros recurriendo al humor, las bromas y las risas para rebajar la tensión de los minutos previos a enfrentarse al toro. Entre todos ellos había, además, una representación muy especial para nosotros. Personas de la Comarca y la provincia de Cuenca estaban ampliamente representadas en un concurso que se celebraba precisamente en la capital conquense. A ellos se sumaban especialistas llegados desde distintos puntos de España.

Y allí, en los vestuarios y espacios interiores de la plaza, pudimos contemplar una de las partes más desconocidas para el público: el momento previo al sorteo. La tensión se podía cortar. Algunos recortadores se santiguaban, otros rezaban y otros trataban de afrontar esos instantes con bromas y complicidad con sus compañeros. Diferentes formas de enfrentarse a unos minutos en los que, aunque todavía no había comenzado el espectáculo, todos sabían perfectamente lo que estaba a punto de suceder.

Sorteo y supersticiones

Después llegó el sorteo y, con él, el momento de comenzar a preparar el cuerpo y la mente para el concurso. Cada uno tenía sus propios rituales antes de vestirse de goyesco. Algunos compartían ese momento con familiares, amigos o personas de confianza; otros preferían hacerlo solos, concentrados en lo que estaba por venir. Fue, posiblemente, uno de los momentos que más nos llamó la atención durante toda la jornada. Porque, lejos del ruido de la plaza, de la música y de los aplausos, allí dentro había una tranquilidad especial. Unos minutos de paz, concentración y recogimiento antes de salir a enfrentarse al animal. Pero cada recortador lo vivía de una manera diferente, pero todos transmitían esa mezcla de respeto, responsabilidad y pasión por lo que estaban a punto de hacer.

Recortadores, al ruedo

Una vez preparados, nos desplazamos hasta los callejones para vivir el concurso desde una posición privilegiada y experimentar de cerca todo aquello que sucede cuando se abren las puertas del ruedo. Y entonces llegó el espectáculo. El nivel de los recortadores fue extraordinario. Tanto los especialistas llegados desde fuera de la provincia como los representantes conquenses y comarcales demostraron sobre el ruedo el motivo por el que habían llegado hasta aquella noche.

Desde detrás de los burladeros vivimos cada suerte con una mezcla difícil de explicar: tensión, preocupación, emoción y disfrute. Porque cada recorte, cada quiebro y cada salto hacía que durante unos segundos todo quedara en silencio para, inmediatamente después, romper en aplausos. Como ocurre en este tipo de espectáculos, tampoco faltaron los momentos de tensión y algún que otro susto.

Precisamente esa cercanía nos permitió comprender todavía mejor la dificultad y el riesgo que asumen estos especialistas cada vez que pisan el ruedo. Finalmente, Hugo Dolz se proclamó campeón del Concurso Goyesco de Recortadores, logrando además hacerlo ante su público. Saúl Pardo terminó en segunda posición, Said Emberik fue tercero y Yeray Castillo ocupó la cuarta plaza. Para nosotros, sin embargo, el resultado fue solamente una pequeña parte de lo vivido.

Como equipo de Territorio Celtibérico, y también desde nuestra experiencia vinculada a la organización de festejos taurinos, esta jornada nos permitió conocer mucho más de cerca el mundo del recorte y, sobre todo, a las personas que hay detrás de cada uno de esos trajes goyescos. Pudimos compartir nervios, conversaciones, bromas y momentos de concentración con los protagonistas de una noche que quedará en nuestra memoria.

Y si algo nos llevamos de aquella experiencia es la certeza de que detrás de cada recorte hay mucho más que unos segundos de espectáculo. Hay preparación, sacrificio, respeto, compañerismo, tradición y una enorme pasión por el mundo del toro. Por nuestra parte, queremos agradecer la cercanía y el trato recibido durante una jornada que nos permitió vivir desde dentro una de las grandes citas de la Feria de San Julián. Una experiencia que, sin ninguna duda, esperamos volver a repetir.

*Si quieres visualizar el vídeo completo, puedes hacerlo pinchado aquí

*Si quieres entrar en nuestro Canal de Youtube y ver las declaraciones de los protagonistas, puedes hacerlo, pinchando aquí

*Artículo escrito y compartido por nuestro colaborador Mario Sala

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