Este pasado domingo el San José Obrero selló la media ante la AD Bargas al vencer por 3-2 en un encuentro lleno de alternativas e igualdad. Tres valiosos puntos, que hacen que los rojillos, vuelvan a militar una temporada más en Preferente, siendo uno de los equipos más clásicos y tradicionales de la competición.
Gran parte de culpa de ello, es del Obispo Laplana, un campo del que nuevamente han hecho un auténtico fortín. Un Obispo Laplana que vuelve a estar de actualidad por desgracia. El conjunto rojillo ha denunciado el malestar del campo, que continúa estando en un estado bastante lamentable, repleto de vallas y obras inacabas, sin contar con acceso a los vestuarios o algún tipo de recubrimiento en los días de lluvia como el pasado domingo.
Adjuntamos una pequeña galería de imágenes del estado del campo, compartida por el propio club:









