Tras un inicio de mayo marcado por la inestabilidad, la comarca celtibérica de Cuenca y Guadalajara afronta una semana de contrastes térmicos y vigilancia ante la posible llegada de nuevas tormentas. Una vez desactivado el Plan METEOCAM el pasado lunes 4 de mayo, la región recupera la normalidad, aunque bajo una atmósfera que todavía no se estabiliza por completo
La predicción oficial de la AEMET para la semana del 4 al 10 de mayo señala que continuará el ambiente más cálido de lo normal en buena parte de la Península. No obstante, esta subida de las temperaturas vendrá acompañada de una notable incertidumbre en cuanto a las precipitaciones. Según los últimos avisos, existe una posibilidad real de que se produzcan chubascos acompañados de tormentas, que podrían ser localmente fuertes en amplias zonas del interior.
La comarca viene de superar un episodio de avisos amarillos que afectó especialmente a la Alcarria Conquense, la Serranía de Cuenca y las Parameras de Molina el pasado 2 de mayo, con registros de hasta 20 mm de lluvia en apenas una hora. Con el cierre de estas alertas el lunes, el tiempo da una tregua, aunque los expertos recomiendan precaución ante la formación de núcleos tormentosos típicos de este mes de mayo en las zonas de mayor altitud.
En definitiva, se espera una semana para «no guardar el paraguas», ya que, a pesar del ascenso térmico, el dinamismo atmosférico en la zona celtibérica podría dejar precipitaciones en cualquier momento del día.






