Poyatos ha vuelto a vibrar y de lo lindo, como viene siendo habitual en cada uno de sus actos y eventos durante los últimos tiempos, donde por consiguiente, sus fiestas de agosto, no iban a ser menos. Durante tres días, desde la Asociación de Cazadores junto con `El Rodenal´, han llevado a cabo un planning realmente intenso, donde ha destacado por encima de todo la participación vecinal y el hermanamiento de todo el pueblo.
El teniente alcalde, David Cantero, cuenta y explica que a pesar de ser unas fiestas que realmente surgieron de la nada, han conseguido que se establezcan y que ya se hayan convertido en una tradición. Respecto a este año, se han superado todas las expectativas como cuenta el propio David, «compramos 400 pulseras para todos los colaboradores y pensábamos que iban a sobrar y de hecho, nos han faltado. Ha sido espectacular la acogida que hemos tenido».
Dentro de los intensos días que se han vivido, ha destacado la implicación de la gente, lo que ha llevado a que se hayan llevado a cabo numerosas comidas. El menú estuvo compuesto el viernes por un variado surtido de caza acompañado de un cordero con ajos. Para el sábado, tuvieron lugar la clásica paella y una caldereta de ciervo. Todo ello acompañado de la respectiva ración en líquido de cebada, del que tampoco ha faltado.
De esta manera, el propio David ha querido agradecer la colaboración de la gente, ya que «sin ellos todo esto sería posible y el ejemplo es que en un rato se quedó todo recogido».
En este caso y respecto a esta fiesta, a pesar de que la participación del ayuntamiento es más limitada que en las de julio, siendo prácticamente inexistente, a pesar de ello, ha quedado claro que la unión en el pueblo poyatero es total y absoluta, vislumbrando un futuro prometedor en el que hay `nuevos proyectos´.








