Poveda de la Sierra y su patrón San Roque han vuelto a coronarse como una de las fiestas del verano, siendo probablemente las más potentes, con cinco días donde el jaleo no se ha visto interrumpido en ningún momento.
De esta manera, ya se vislumbraba el poderío de las fiestas, con un 14 de agosto, que arrancó con un pregón lleno de sentimiento y orgullo por parte de primer edil, Ismael, al que le seguiría un galopeo con charanga en forma de pasacalles, que hacía indicar que la fiesta estaba asegurada. El comienzo de las fiestas sería por todo lo alto ya que el buen hacer de la orquesta `La Última´ y el buen rollo, acompañado del bingo de 1.500€, hizo que la plaza estuviese realmente abarrotada y vibrase con los mejores temas verbeneros.
El buen ambiente continuaría rodeando a la localidad povedana, con charangas y bailes de por medio entre mañaneos y pases de tarde, con Zona Zero dejando un muy buen sabor de boca en la noche del jueves, mientras que la peculiaridad de Spyro Band el viernes, tampoco pasó inadvertida. Durante las noches de jueves y viernes, siendo las dos que más `flojas´ se esperaba, volvió a destacar la alta afluencia.
Tras el `lleno´ del miércoles, el otro plato fuerte de las fiestas llegaba el sábado con una de las orquestas del momento como es Slabon, a la que le acompañaría un jugoso bingo de 1.500€. La realidad es que las expectativas se superaron con una plaza en la que no cabía un alma, con el grupo slabonero cumpliendo las expectativas y ante un espectacular montaje técnico, hizo que la noche del sábado se recordase como una de las mejores noches del verano.
El broche final lo pondría la Discomóvil `El Templao´, siendo un auténtico seguro de vida, con un gran despliegue para acabar por todo lo alto unas fiestas de Poveda de la Sierra, en las que nuevamente, se sitúan en cabeza como una de las mejores fiestas de la comarca, sabiendo dar en el clavo de lo que quiere y demanda el público.
Desde aquí aplaudimos a todos aquellos que apuestan por el ocio como una de las formas de cara a combatir la despoblación en la Celtiberia, pero también reconociendo el esfuerzo de cuando un municipio se vuelca en sus fiestas o en cualquier tipo de actividad.






