Como tantas otras personas, en Nochevieja, este medio de comunicación, también tuvo que trabajar, ya que para el disfrute de unos, otros tienen que dar el servicio.
Más allá de como tantos otros días, cubrimos la información diaria durante la mañana, mientras que de cara a la tarde noche, vivimos en primera persona como es trabajar en Nochevieja.
La primera parada, la realizamos en el conocido restaurante `La Terraza del Alfonso VIII´. Como experiencia, era la primera vez que trabajábamos en las cenas de Nochevieja, siendo por lo tanto para nosotros, algo totalmente novedoso.
Lo cierto, es que la experiencia fue muy gratificante, ya que más allá del buen ambiente que se respiraba entre los clientes, nos topamos con un auténtico equipazo como compañeros; arrancando en Eugenio, que junto con Almudena y Benjamín son los capitanes del barco, siguiendo por Rafa, Mario, Judith, Melendi o Aitor, los cuales nos hicieron sentir como en casa. A ellos, se les une un cualificado equipo de cocina.
Tras una agradable cena, que arrancó con los preparativos entorno a las 19:00 horas, culminó con todo el equipo que estábamos trabajando, tomándonos las uvas y arrancando el 2026, con una `nueva familia´, a la que conocíamos desde hace unas horas. Una vez concluida la cena, que como todo, tuvo sus momentos curiosos y peculiares, iríamos a por la siguiente parada.
Ya con el 2026 en marcha, nos desplazábamos hasta el Salón Bulevar y posteriormente a la Cueva del Fraile, para echar un cable en los dos cotillones del momento, ya que entre ambos, se reunieron cerca de 2000 jóvenes, de la mano de Jujaneo Eventos.
En ellos, pudimos comprobar todas las caras posibles de una noche como la de Nochevieja, donde la mayoría respeta y entiende tanto el trabajo como esfuerzo que hay en días así, pero unos pocos, no tanto.
Con sus más y sus menos, terminaría una noche larga, que en líneas generales, se desarrolló con normalidad y sin apenas incidentes, con un público que cada vez se vuelve más respetuoso. En este sentido, conviene destacar el buen hacer de la organización de los dos cotillones, para su correcto desarrollo.
Asimismo, en ellos, nos encontramos con caras conocidas y que siempre alegra ver, desde el habitual equipo de seguridad, Rubén, David, Loren… Pasando por la `vieja guardia´ en lo que a camareros se refiere; Jorguito Charanga, Carlos Calvo…Sin duda alguna, todos ellos, grandes profesionales que hicieron que todo transcurriese a la perfección.

Tras finalizar una intensa jornada del día 31 y vivir las dos caras de la Nochevieja, llegó el punto final y culmen del tourmalet; las `Comidas de Año Nuevo´. Bien es cierto, que esta noche del día 31, dejó gran número de anécdotas.
Los compañeros con más experiencia en estas batallas, ya avisaban de que esto no iba a ser `coser y cantar´ como fue la noche anterior, ya que Año Nuevo, no va a Menú cerrado ni con horario establecido. Bien es cierto, que se trata de un día mucho más familiar, en el que predominaban las familias y no tanto los grupos de amigos como en la noche de antes.
Después de una complicada jornada en la que hubo que `apretar y de lo lindo´. Aún a pesar de las prisas y los nervios, que son lógicos en días así, se demostró el gran equipo de trabajo que hay detrás, donde no pesaron las horas de trabajo de la jornada anterior, sacando adelante una complicada mañana, en la que pudimos comprobar in situ, como es uno de los días más complicados en el mundo de la hostelería, pero a la vez, más gratificante.
El día terminó de la mejor manera, con todos compartiendo mesa y contando los diferentes chascarrillos que habían tenido lugar en las últimas horas, habiendo comprobado como es la `Cara B´ de unos días tan señalados como estos. Todo ello, no olvidemos, habiéndolos compartido también con mi madre.
Y con este pequeño reportaje, simplemente queremos poner en valor todo el trabajo que hay detrás para que en días en los que prima la diversión y disfrutar, puedan salir adelante estos eventos. Asimismo, damos gracias tanto a la terraza del Alfonso VIII como a Jujaneo Eventos por permitirnos ser partícipes de esta experiencia.








