DESCUBRE LO QUE ESCONDE LA ESPAÑA VACIADA

04/04/2026

La IV Edición del tradicional `Almuerza con Juanan´ vuelve a cumplir con las expectativas y deja una jornada histórica en la capital conquense

Con la llegada de las Navidades, uno de los días marcados en rojo en el calendario, sin duda alguna, es el ya más que tradicional `Almuerza con Juanan´, que este año, ha cumplido su cuarto aniversario. Un día, en el que podría decirse que la hostelería conquense, sonríe. Un evento, en el que nuevamente, intentamos ser lo más partícipes posibles, aportando nuestro granito de arena.

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Ocasión perfecta, para que un grupo de amigos, vuelva a casa o mejor dicho, vuelva a reunirse por Navidad. Una jornada en la que las risas, chascarrillos y buenos momentos, no volvieron a faltar y al que no paran de sumarse adeptos edición tras edición. Por supuesto, entre los participantes, hubo una gran representación Comarcal, como era de esperar.

Un especialista en la materia, como es el bueno de @AlmuerzaConJuanan, este año no quiso experimentos y no fallar. Es por ello, que el día arrancaría en el Susi del Polígono, sin duda alguna, un seguro de vida. Bien es cierto, que eso de que el día arrancó ahí, algunos no lo acabaron de llevar al pie de la letra, ya que los nervios como si se tratase del Día de Reyes, les hicieron tomar temperamento la noche anterior, con sus respectivas consecuencias. Las consecuencias, fueron llegar con el reloj un tanto cambiado de hora, lo que supuso el correspondiente `tirón de orejas´.

Tras un gran almuerzo en lo que respecta a la calidad y el precio, los distintos aventureros y aventureras que participarían en este largo viaje, comenzaban desplazándose a la capital conquense. La primera parada, sería el Coto de San Juan de abajo. Bien es cierto, que no todos pudieron acudir a este primer encuentro, ya que había que dejar el coche a buen recaudo como gente responsable que serían todos los participantes.

Después de encontrarse El Hispano cerrado, se haría una parada muy parsimoniosa en el Heilderberg y posteriormente en el Nathaly, en busca de descubrir nuevos horizontes. Con los primeros cánticos siendo entonados, la expedición se trasladaría al Gran Vía. Un sitio, que quizá tengan que repetir, ya que la suerte está echada con un Décimo de Lotería del Niño adquirido en el mencionado lugar. Por el camino, se interpuso el Xucar, una parada no prevista, pero que sirvió para hacer uso de la Democracia en la votación de las leyendas del Atlético de Madrid.

Cuando comenzaba llegarse al ecuador de la ruta, o eso parecía, llegó un punto crítico, `el pasadizo del Kfe Lorka´, en el cual se visitaron varios bares y donde empezó a notarse el peso de la ruta. Aquí ya empezaron los primeros problemas con la logística en lo que a las fotos se refiere.

También dio bastante que hablar el paso por la Sanfran, teniendo al Mesón José como protagonista, donde alguno ya decidió cambiar de bebida energética. Una vez contemplado el alumbrado navideño de Carretería y hacer una caótica parada en la Churrería del Tío Santos, el convoy se dirigió hacia la zona de la `Puerta de Valencia´, que es donde realmente se dio algo así a lo que podríamos denominar como `cátedra´.

Con brindis de Cava y numerosas cajas, los cánticos de todo tipo, no pararon de resonar. De hecho, hubo hasta tiempo para tomarse a `guasa´ la curiosa situación que se dio a la hora de controlar el tráfico. La realidad es que las miradas de la gente, eran cuanto menos atónitas, escuchándolos.

Una vez terminada la ruta, el grupo se dividía, con el grueso del mismo, desplazándose hasta el bajo del Bar Princesa, con su respectivo pit stop en Andén, donde además llegaron refuerzos, mientras que otros tantos siguieron repartiendo alegría por la capital conquense y sus restaurantes. Una cena en la cual comenzó a notarse el desgaste físico, acumulando una jornada laboral de más de 10 horas ya.

Cuando todo parecía perdido, varios marineros, volvieron a reunirse en el Salón Ulises con motivo del Festival Remember. Todo ello con numerosos pasos prohibidos saliendo a relucir.

Pero eso no fue todo, otros tantos decidieron hacer la última parada de la noche en la zona de la calle, separándose en varios grupos y pubs, porque la Navidad consiste en eso, caridad y repartir la alegría entre todos.

Con el sol ya saliendo, los últimos valientes se dirigieron a sus diferentes aposentos, tras una nueva histórica jornada, que tardará en olvidarse, tanto para los asistentes como en los establecimientos donde se repartió alegría y también se dejó un imborrable sello.

Agradecemos a la organización la puesta en marcha de este bonito evento, que año tras año sigue mejorando y que no para de sentar un precedente en los asistentes.

Con el cansancio todavía encima tras esta costosa incursión, los participantes ya aguardan con ansía a la V Edición, en la que se rumorea que puede haber alguna que otra sorpresa

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