Entorno a la actualidad de la liga local, el Serranía F.C. se midió este pasado domingo al E.M.F. Arcas en un duelo marcado por la falta de acierto de cara a puerta del conjunto verdiblanco. A pesar de realizar un partido notable y dominar gran parte del juego, el marcador final de 4-2 no llegó a reflejar los méritos realizados por la squadra serrana sobre la pista.
El encuentro arrancó con una igualdad máxima, aunque fue el Serranía quien llevó el peso de las ocasiones. Sin embargo, el primer golpe lo asestó el conjunto local con un tiro desde tres cuartos de campo que sorprendió a la defensa. Sin duda alguna, el momento clave de la primera mitad llegó justo antes del descanso; un malentendido en un despeje que parecía destinado a las manos del guardameta terminó en el fondo de las mallas, suponiendo un auténtico jarro de agua fría que desmotivó al equipo antes de marchar a vestuarios.
Asimismo, tras la reanudación, el cuadro verdiblanco salió con fuerzas renovadas buscando recortar distancias. No obstante, la mala suerte volvió a cebarse con el Serranía cuando, tras una gran parada del portero, el rechace cayó en las botas de un rival para poner el 3-0. Este tanto hizo mella en el ánimo del equipo, provocando imprecisiones que el Arcas aprovechó para anotar el cuarto tras la primera jugada de portero-jugador ejecutada por los visitantes.
El Serranía se despide de este partido con la sensación de haber merecido mucho más. A pesar de los varios palos, las paradas salvadoras del portero rival y las ocasiones clarísimas que no quisieron entrar, el equipo no bajó los brazos y logró maquillar el resultado con dos goles de Alexandre Noe Flores (43′) y Alberto José Pontones (49′) en los instantes finales.
Bien es cierto que, pese a la derrota y al bajón anímico por los errores puntuales, la actitud del equipo volvió a ser positiva, luchando hasta el último segundo por un resultado que, por juego y ocasiones, debió ser muy distinto.







