Hace varios meses contábamos que desde el Centro de Desarrollo Rural PRODESE se da inicio a la entrega e instalación de 70 𝙙𝙚𝙨𝙛𝙞𝙗𝙧𝙞𝙡𝙖𝙙𝙤𝙧𝙚𝙨 (DESA) en diferentes pueblos de la comarca Serranía de Cuenca en sus diferentes vertientes.
Con esta acción, PRODESE pretendía responder a la petición de numerosos municipios de su territorio ante la necesidad de poder dotarlos de herramientas y formación con los que dar una respuesta rápida ante una emergencia cardíaca, que por desgracia en los últimos tiempos ha hecho acto de presencia en algunos de estos lugares, siendo más que necesaria esta iniciativa.
Tras llevar a cabo la instalación y posteriores cursos en diversas localidades, que por otro lado vieron esta acción como realmente positiva, son varios los municipios, como es el ejemplo de Poyatos, mediante su alcalde, Paco, los cuales reclaman que «están instalados pero no activos. Por lo tanto, poco vamos a poder hacer con ellos si la situación requiere usarlos». Es verdad que señala que «yo creo que funcionar, funcionaría, pero no está conectado con el SESCAM y por lo tanto, no cumple en su totalidad su función».
Es importante resaltar y matizar, que estos desfibriladores tienen una tarjeta, que debe ser activada asimismo por los propios ayuntamientos para su correcto funcionamiento, ya que por parte de PRODESE si que se ha realizado la acción complementaria de instalarlos.







